MANIFIESTO

Democracia y Libertad Popular

Somos un partido eminentemente nacional y concebimos España como una nación de ciudadanos libres e iguales ante la Ley, en un estado unitario y descentralizado, pero sin que esta descentralización signifique en modo alguno fragmentación, división e insolidaridad entre los ciudadanos y pueblos de España.

El bipartidismo actual, instalado cómodamente durante más de 30 años en la alternancia, a falta de otra opción sólida y real hasta la fecha, no defiende propuestas equivalentes a las nuestras.

Los postulados de nuestro partido, Democracia y Libertad Popular – DLP, son en cambio, nítidos y transparentes, sin ambigüedad ni complejos, defendiendo lo que la mayoría silenciosa anhela defender.

 

I.-   DLP defiende el Español como lengua común y oficial del Estado:

Todas las lenguas de nuestra Nación son respetables y dignas de protección, pero la lengua española es irrenunciable, y su enseñanza, uso, difusión y aprendizaje deviene obligatorio y así lo proclama y defiende DLP, sin perjuicio de su coexistencia con otras lenguas oficiales, cuya enseñanza quedará garantizada a elección de los progenitores.

Impedir o coartar el acceso a las instituciones públicas o privadas por razón de la lengua es sectario, antidemocrático e ilegal, proscrito por nuestra Constitución, pero sin embargo permitido y consentido por el bipartidismo actual.

 

II.-   DLP propone y defiende la supresión de las Autonomías devolviendo al Estado las competencias de las que nunca debió despojarse:

En nuestro modelo territorial, no cabe pues, el actual modelo Autonómico, causa directa y determinante de la opresión fiscal que padecemos los españoles y que asfixia al desarrollo económico y pone en peligro el estado del bienestar social tan arduamente conseguido a lo largo de muchas décadas, acarreando la quiebra de la Sanidad Pública y del Sistema de Pensiones.

No es permisible que en un Estado existan 19 modelos educativos distintos. Como no es permisible que la Sanidad, la Justicia o la fiscalidad tengan distinto tratamiento por razón del lugar o región donde se habite.

Tampoco resultan admisibles las desigualdades retributivas que sufren médicos, funcionarios, fuerzas de seguridad o militares por idénticas razones; DLP defiende acabar con tal agravio.

Así pues, abogamos por un Estado absolutamente descentralizado en base a residenciar en las Delegaciones Provinciales del Gobierno de España y en los Ayuntamientos, la ejecución de competencias ahora atribuidas a las Comunidades Autónomas, consiguiendo con ello la reducción del gasto público, al eliminarse organismos innecesarios y funciones superpuestas, cuyo mantenimiento se hace insostenible por más tiempo.

 

III.-   DLP propugna la absoluta independencia de los Tres Poderes:

Especialmente la del Poder Judicial frente al Poder Político como máxima garantía de los ciudadanos.

De manera que el Consejo General del Poder Judicial sea elegido por votación directa y secreta entre los miembros de la carrera judicial.

Cumplimiento íntegro de las penas; inmediata reforma de la Ley del Menor; rebaja de la edad penal a los 14 años; cadena perpetua, revisable a los 25 años, para los delitos de terrorismo, violación y asesinato; reforma de las leyes civiles y mercantiles que garanticen el cobro real y efectivo de los acreedores, lo que reducirá drásticamente la litigiosidad, sin necesidad de gravar al justiciable con tasas abusivas.

 

IV.-   DLP considera que la reforma de la Ley Electoral se hace necesaria e inexcusable:

DLP propone y defiende que un ciudadano es igual a un voto, porque en esta paridad estriba la esencia de la Democracia.

Con el actual Sistema Electoral esta equivalencia es inexistente, pervierte la esencia democrática y prima descaradamente a los partidos nacionalistas, convirtiéndolos en dueños y señores de los destinos de España, pese a renegar de su existencia.

Propugnamos la implantación de las listas abiertas de candidatos, de tal manera que los representantes de los ciudadanos respondan ante éstos y no ante los dirigentes del partido.

 

V.-   DLP propugna la drástica reducción del gasto público como vía de reactivación económica mediante:

1.-  Supresión del Senado y de las Diputaciones Provinciales por ser órganos inoperantes y generadores de un enorme derroche económico.

2.-  Agrupación de los Ayuntamientos inferiores a 5.000 habitantes.

3.-  Eliminación del Tribunal Constitucional, Ministerios innecesarios y altos cargos.

4.-  Limitación de los mandatos políticos a 8 años, y la equiparación de sus regímenes fiscales y de cotización al resto de los trabajadores españoles.

5.-  Político con dedicación exclusiva. Un político, un cargo. Un político, un sueldo.

 

VI.-   Para DLP la lucha antiterrorista es una cuestión de Estado:

Sujeta inexorablemente al imperio de la Ley, y no a espurios intereses partidistas en función de un puñado de votos.

El Estado tiene la obligación legal y moral de proteger, honrar y escuchar a la totalidad de los colectivos azotados de una u otra forma por el terrorismo.

 

VII.-   DLP defenderá una justicia social efectiva que ampare a los desempleados, blinde las pensiones y garantice ayuda a los más desfavorecidos:

Apoyaremos prioritariamente a los trabajadores autónomos, a los profesionales y al pequeño comercio, por constituir el principal resorte de la actividad económica de España junto con la Agricultura, la Ganadería, la Pesca y la Industria. Apoyaremos decididamente la investigación, el desarrollo y la innovación, de manera que ningún científico malogre su capacidad y su esfuerzo.

Propugnamos la implantación de una política energética que reduzca los elevados costes que soportan la mayoría de los ciudadanos en servicios básicos y elementales.

 

VIII.-   DLP propugna la supresión de cualquier modo de subvención pública a sindicatos, partidos políticos, patronal, fundaciones y asociaciones:

Cualquiera que sea su finalidad, que deberán autofinanciarse a través de sus asociados o afiliados, excepto las de probado carácter social y benéfico.

 

IX.-   DLP propone un modelo educativo único y despolitizado:

Basado en el esfuerzo, la motivación y el respeto a la autoridad del profesorado, y provisto de una política de becas que garantice la igualdad de oportunidades de todos los alumnos.

 

X.-   DLP aboga por un Estado aconfesional:

Si bien en defensa de los valores cristianos, y con respeto y protección a aquellas religiones que defiendan la dignidad de la persona y la igualdad, sin distinción entre hombres y mujeres.

 

Nuestro lema es:

· LOGRARLO DEPENDE DE TI ·

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